de Auster

"El hecho de que uno vague por el desierto no quiere decir que necesariamente haya una tierra prometida"

No hay nada
que me moleste más
pienso
que ese roce
que el golpeteo
constante
entre tus discursos
Quisiera que alguno gane
que cualquiera pierda
pero que la moneda
caiga

Sería el final
entiendo
para nosotros

Carver

No pasaba nada. Todo estaba pasando.
La vida era una piedra
que lentamente se iba gastando
y afilando.

Es como dice M. no puedo tomar una decisión así de un día para el otro. Con vos no fue ni de un mes para el otro y no creo que tenga que ver con la cantidad de tiempo. No te puedo dejar, y si no lo puedo hacer es porque no quiero. No puedo porque no quiero. Estaba esperando que las cosas se cayeran por su propio peso, pero aún estás agarrado de mí tan fuerte que no hay nada que esperar. Tiene que ser como dice todo el mundo, que hice mal en dejarte vivir conmigo tan rápido o tan inconcientemente, que estabas mal y que nada iba a cambiar. Pero quién no está mal, incluso yo lo estoy un poco ¡mirá que dejarte vivir conmigo tan rápido!

Todas estas charlas son patéticas. No hay nada que hablar. Hay que hacer. Vos te vas o yo me doy por vencida.

Esa mirada terrible, la del otro día, la que decía: quisiera estar en otro lado, con cualquier otra persona.

The world according to me

Mi mundo
no es el de Garp
Acá no hay energía
no se trata de casos perdidos
no hay pérdidas
poque si algo se pierde
hay huecos nuevos
Acá nada de eso

Todo es ausencia
una falta que muta
un día práctica
otro filosófica
ideológica
karmica

En este mundo mío
no hay decisiones relevantes
por eso no hay muertes

Algo bueno hay
en ese sentido
en mi mundo
nada nuevo
nace
nada viejo
muere

No perderé
a mis hijos
no sufrirán
no tendré
que pensar
en un futuro
que me sobreviva

No puedo soportar esta situación, ser un poco inteligente como para entender que la monogamia es una utopía, pero no ser lo suficientemente inteligente como para saber lidiar con la infidelidad.

Nunca conocí esta tristeza de renunciar a algo tan bueno por nimiedades que se vuelven intolerables.

Sé que pensás que me falta pasión, pero también adorás mi lucidez... son dos actitudes ante la vida que se vuelven incompatibles, sobre todo para vos que aprendiste que la pasión no es más que locura camuflada.

Sé que no te encontraré en otros, como sé que lo que falta no se puede rellenar.

Voy a llorarte tanto...

Esa sensación que te da dos segundos antes, un segundo antes, de que las cosas te desilusionen. Esa vacía sensación, de existir inútilmente, de actuar sin un sentido claro, de vivir para no. Para no poder sentir completamente, para no querer del todo. Un resultado estúpido en el actuar reincidente, en la cotidiana porquería de la relación. Y finalmente él tiene la razón, él que no entiende el aspecto práctico de la vida, él que secretamente sabe que pierde todo en el afán de relacionarse con el mundo. Conoce, sabe, palpa que es mejor estar solo. Pero no puede, y en eso reside su fracaso. En ese pequeño detalle de la ecuación que a mí no me falta.